Escribir sobre esto es algo muy difícil, a decir verdad, porque como les decíamos más arriba, depende de gustos, dinero con el que cuenten, tiempo, si viajan solos, en pareja o en familia, y tantas otras cosas. Pero les vamos a dejar acá abajo lo que nosotros hicimos, mezclando ambas visitas. Algunos lugares los amamos tanto, que los visitamos varias veces, de día y de noche.
Lo que hacemos nosotros es marcar en Google Maps, con distintos íconos dependiendo de lo que sea (parque, restaurante, mercado, etc.) y luego armamos los recorridos teniendo en cuenta la cercanía entre ellos. Siempre chequeen horarios de apertura y cierre, ya veo que viajan por horas, llegan y está cerrado. También, fíjense de que están entrando al lugar correcto. Nos pasó de ir a comer ramen y nos metimos en el lugar equivocado. Menos mal que salimos antes de pedir, porque era carísimo!!
Recomendaciones según EMXD
Mercados: Si nos conocen hace rato, sabrán que somos fanáticos de los mercados, en todo sentido. Especialmente en el área gastronómica, si te dan de probar. Hay que reconocer que muchas veces no son los lugares más económicos para comprar, pero es sin dudas el sitio correcto en el caso de que estén buscando llevarse algo original. Si sus compras van a ser verduras o frutas, muchas veces estas son orgánicas, así como la miel y las mermeladas. Está bueno que si pueden, apoyen a los pequeños emprendedores, que suelen hacer un esfuerzo económico grandísimo, para poner un stand ahí. Hay muchos para elegir, pero los que más nos gustan son: Union Square, Dekalb Market Hall, Canal Street Market y de nuestros favoritos, el Chelsea Market (prestar atención si viajan en época navideña, la decoración es preciosa y es buen lugar para hacer sus compras). Y ya que estamos hablando de mercados, les pedimos que por favor visiten Eataly, no es de lo más barato para comprar o para comer, pero les juramos que es alucinante, especialmente para los amantes de la cocina como yo. Por favor, chequeen siempre horarios y días de apertura antes de visitar.
Barrios favoritos:
- East Village: Este barrio, donde nos hospedamos en nuestra primera visita, es todo lo que ven en una peli. Los edificios coloridos y sus escaleras al exterior, los parques y la gran variedad de cafés y restaurantes en cada cuadra. Pero sin dudas lo que hace especial a esta parte de New York son sus tiendas vintage de ropa, muebles y hasta música.
- Greenwich Village: El ambiente bohemio, la historia y la diversidad de este barrio arbolado lo convierten en un must. No se olviden de pasar por el Washington Square Park y sacarse una foto en sus dos cosas más emblemáticas, el arco y la fuente.
- Tribeca: Combina historia, cultura, arte y gastronomía en el corazón de la ciudad de Nueva York. Su nombre es una abreviatura de «Triangle Below Canal Street». Se puede estar horas admirando la arquitectura histórica de los edificios industriales convertidos en lofts de lujo, galerías de arte y restaurantes elegantes.
- SoHo: Nos encanta porque todos los nombres de los barrios tienen un significado. En este caso, significa «South of Houston Street». Y un imperdible de este barrio es la arquitectura Cast-Iron y sus hermosos edificios de hierro fundido, que datan del siglo XIX. Estos edificios tienen fachadas ornamentadas de hierro fundido y son una característica distintiva del paisaje urbano de SoHo. Hoy en día hay tiendas de marcas reconocidas internacionalmente y es elegido por varios artistas, es por eso que los precios de los alquileres se han ido por las nubes.
- Little Italy: Si están extrañando un poquito este país, cosa que nos pasa seguido a nosotros, una buena visita a este barrio les va a devolver un poquito de alegría y la sensación de estar aunque sea un ratito en el paraíso de la gastronomía. Porque como siempre decimos, para nosotros Italia será por siempre el número 1 en nuestra lista, si de comida hablamos.
- Nolita: Es un barrio chico con un ambiente encantador y una gran variedad de tiendas, restaurantes y arte. Es un destino popular para los amantes de la moda, la gastronomía y la cultura.
- Chinatown: De nuestros favoritos forever and ever, al cual volvemos una y otra vez. Para hacer compras, pero esencialmente para comer, admirar el movimiento en sus mercados y porque si estás buscando algo bien típico, una visita a Columbus Park puede regalarte locales cantando, haciendo tai chi o jugando juegos de mesa, mientras discuten en algún idioma que no logramos entender.
- Upper/Lower, East/West Side: Estos barrios sí o sí se merecen un poco de su tiempo y ahora les vamos a dejar una pequeña descripción para que sepan por qué.
- Upper East Side: Es conocido por ser uno de los barrios residenciales más exclusivos de la ciudad. Repleto de departamentos top, mansiones históricas, galerías de arte y museos como el Metropolitan Museum of Art y el Museo Guggenheim. También es lugar de tiendas de alta gama en Madison Avenue y el famoso barrio de la serie Gossip Girl, para los fanáticos aquí presentes.
- Upper West Side: Es conocido por su ambiente residencial y cultural. Es hogar de edificios preguerra, parques arbolados, instituciones como el Lincoln Center y el Museo Americano de Historia Natural, así como una gran variedad de restaurantes y cafés.
- Lower East Side: Anteriormente un barrio de inmigrantes, ahora es un centro de vida nocturna, con gran variedad de bares, clubes y restaurantes. También es conocido por sus galerías de arte contemporáneo y tiendas vintage.
- Lower West Side (o West Village): Área conocida por sus calles adoquinadas, arquitectura histórica, tiendas de moda y bares modernos. Es un lugar popular para pasear, disfrutar de la comida y explorar.
Otros barrios que para nosotros merecen una visita:
Brooklyn, Williamsburg, El Bronx, Queens y Harlem son barrios que no pueden perderse. Nosotros los hicimos todos por nuestra cuenta porque saben que viajamos lento, sin mucho plan, pero mucha gente decide visitar estos barrios haciendo tours, sobre todo si tienen poco tiempo.
Acá les dejamos el enlace para que averigüen por sus tours (tengan en cuenta de sacarlos con anticipación, sobre todo si van en una época que puede haber mucha gente).
Harlem y una misa gospel
Les diríamos que es algo que no pueden perderse. Lejos de ser una misa tradicional, esto es tremendo show. Buscando y buscando por internet y siguiendo un poco la música, llegamos a la que fue la mejor misa de nuestras vidas. Apenas entramos, ya nos sentimos bienvenidos por sus integrantes que no paraban de alzar la voz entre gritos y cantos y a nosotros solo se nos dibujaban sonrisas. Al final de la misa, todos vinieron a abrazarnos y agradecernos por haber estado ahí y participar de lo que para ellos es uno de los días más importantes de la semana. Hoy en día se ha vuelto algo bastante turístico y hay hasta lugares que cobran entrada. Nosotros les recomendamos que traten de buscar algo bien local y así vivir la experiencia de forma completa. Cuanto más grande sea, más masiva, más turística, menos real.
Queens y el verdadero Chinatown
Si son fanáticos como nosotros de los barrios chinos y quieren una experiencia auténtica, les recomendamos que visiten este barrio. Para ese entonces nosotros todavía no habíamos viajado nunca a Asia y fue como estar en otro mundo. Todos hablando en idiomas que ni entendíamos, frutas que jamás habíamos visto en nuestras vidas y carteles que Dios sabría que decían. Fue realmente increíble. Además, hay cosas a muy buen precio, así que aprovechamos para comprar una valija de mano (que como anécdota les contamos, esa misma valija se rompió viajando en New York en nuestra segunda visita, así que fue ahí también que la reemplazamos). Así que ya saben, si están pensando en comprar cosas, este es un buen lugar.
Queens además es conocido por ser uno de los lugares más diversos del mundo. Pueden encontrarse con personas de origen asiático, latino, europeo, africano y de muchos otros lugares. Si están buscando comida asiática, pasen por Flushing; cocina griega en Astoria; y cocina caribeña en Jamaica. Nosotros también visitamos el USTA Billie Jean King National Tennis Center en Flushing Meadows, sede del Abierto de Estados Unidos de tenis.
Brooklyn y el imperdible Williamsburg con su barrio judío
En nuestra primera visita tuvimos la suerte de encontrarnos con esta gran comunidad por sorpresa y quedamos alucinados. Y al igual que nos pasó en nuestra visita por Queens, llegar a este barrio fue un shock cultural enorme y parece que uno retrocede en el tiempo varios años. Es que su gente todavía camina hablando con celulares de tapita y hasta tienen el tan famoso Nokia 1100. Y no solo es la tecnología lo que llama la atención, sino su manera de vestirse, moverse, comunicarse. Básicamente, todo.
Fue por eso que en nuestra vuelta a la ciudad y al estar hospedados nada más y nada menos que en Brooklyn, los íbamos a volver a cruzar sin duda alguna. Ya en nuestra misma cuadra, los veíamos día a día, sin embargo, al igual que la vez anterior, parece que ellos viven en su mini mundo y nosotros pasamos desapercibidos.
¿Qué es lo que te vas a encontrar? Principalmente hombres por un lado, mujeres por el otro. Hombres con vestimenta típica color negra, sombreros y los famosos rulos en el frente, ya sean adultos o niños. Por el otro lado, mujeres con su ropa oscura, pollera, zapatos y peluca. También con sombreros o pañuelos, empujando un carrito de bebés o acompañadas de varios niños. Puede que también sean las mismas niñas que llevan a sus hermanitos. Igualmente, ellas empiezan a tener niños a una edad muy temprana, por lo cual muchas veces puede que en vez de la hermanita, sea su madre. También van a notar que todos los famosos autobuses color amarillo que ven en las pelis, están escritos en su idioma, al igual que los carteles de las tiendas y colegios. Si tienen suerte y visitan el barrio en diferentes días de la semana, van a ver que su vestimenta suele cambiar. Sea como sea, si pueden, vayan, por supuesto siempre respetando su espacio y tradiciones. Que a nosotros nos llame la atención cómo ellos viven, no significa que sean un entretenimiento, así que siempre primero el respeto.
Además de su comunidad judía, podemos confirmar que este barrio pasó a estar dentro de nuestros favoritos. Toda la zona cercana al Domino Park es realmente increíble, llena de bares, restaurantes, tiendas de diseño y antigüedades. De hecho, se ha vuelto tan popular, que los alquileres han subido considerablemente. No se pierdan de acercarse al Domino Sugar Park y su antigua refinería remodelada con oficinas y viviendas.
Por otro lado, y también en el barrio de Brooklyn, está por supuesto el barrio de Dumbo y su famosa foto con el puente de Manhattan, Brooklyn Heights Promenade y su peatonal con increíbles vistas a Manhattan. Y por último, el más importante de todos, el Puente de Brooklyn, que debemos admitir, cruzamos reiteradas veces.
Distrito financiero
No sé si es de los más lindos, por lo menos para nuestro gusto. Muchos edificios altos y gente que entra y sale de trabajar, o entra y sale de alguna estación. Sin embargo, hay varios imperdibles que están por ahí, por lo cual un rato deberían dedicarle. Es allí donde pasó la tan inolvidable caída de las torres gemelas y donde hoy se encuentran los dos piletones y el museo recordando a sus víctimas. A este último, nosotros no fuimos, ya que muchos dijeron que era demasiado fuerte. La verdad, ya el estar parados en ese lugar genera una mezcla de sensaciones enorme. Lo visitamos dos veces y nos volvió a pasar lo mismo.
También ahí al lado está el famoso One World Trade Center, el edificio más alto de occidente y el 7mo más alto de todo el mundo. Este cuenta con un observatorio con las vistas panorámicas más altas de la ciudad.
Otra de las cosas típicas que ver y hacer ahí es tocarle las bolas al toro (dicen que si las tocas, volves; yo las toqué y volví, y las volví a tocar, así que se viene una tercera, tal vez). Junto con el toro, estaba la estatua de la niña intrépida, que fue puesta en otro lugar y que simboliza la lucha por la igualdad de género.
Por esa zona también recomendamos visitar una de nuestras estaciones favoritas por mil y una razones. El Oculus, al que nosotros llamamos el bicho, es una mezcla entre shopping y estación de transporte, que sin dudas va a llamar su atención. Puede que les guste o no, puede que desentone entre sus edificios de alrededor, pero esta estación tan polémica desde sus inicios, es hoy en día un icono de la ciudad.
Si el clima acompaña, agregaríamos una visita al Battery Park. Con unos mates en la mano, visitamos este parque público ubicado en el extremo sur de Manhattan. Es un lugar emblemático con impresionantes vistas al río Hudson, a la Estatua de la Libertad y a Ellis Island.
Y por último, dos datazos, ¡pero datazos!:
Primero el gratuito, el ferry a Staten Island. Este servicio opera cada 15/20/30 minutos y tarda 25 en llegar a destino. Las ventajas de este servicio son las vistas gratuitas a la estatua de la libertad (no tan de cerca) y de la ciudad de Nueva York. Nos parece un planazo si su presupuesto es ajustado.
Para el final, dejamos una de nuestras excursiones favoritas que hicimos esta última vez y que comprende un barco y un teleférico y cuesta solo 7 dólares. Desde el Pier Número 11, compran un boleto con destino a Roosevelt Island, el cual cuesta unos 4 dólares. Luego de viajar por 40 minutos con unas vistas preciosas a la ciudad, llegan a la isla, a este oasis en medio de tanto caos. Nosotros caminamos un rato tomando unos mates y comiendo unos bizcochos que nos pedimos en Pampa y una vez que las luces de la ciudad se encendieron, emprendimos la vuelta en teleférico. El mismo se paga simplemente con la tarjeta de transporte o de débito que hayan usado hasta ese momento y cuesta lo mismo que un boleto normal. Tener en cuenta que dependiendo de la época y el horario, puede que haya mucha gente esperando, así que sean pacientes. Nosotros dejamos ir al primero que llegó porque estaba repleto y queríamos viajar en el frente, así que si no están apurados, esperen para tener mejores vistas.
Miradores
Algo que no pueden perderse de hacer en esta ciudad es visitar alguno de los miles de miradores que existen. Sin dudas, la mejor opción sería tomar un trago en un rooftop y desde allí admirar la ciudad, mientras se encienden las luces. Eso hicimos nosotros en nuestra primera visita, pero lamentamos decirles que ese lugar increíble, que estaba frente al Rockefeller Center, no existe más. En ese entonces, en vez de pagar la entrada a un rascacielos, pagamos un trago y tuvimos las mejores vistas que uno puede imaginar.
Hoy ese bar no está más, aparece cerrado temporalmente en Google Maps, pero en nuestra vuelta visitamos el que hoy día es uno de los miradores más imponentes de toda la ciudad. A decir verdad, el solo hecho de esperar el ascensor ya es toda una aventura. Estamos hablando del SUMMIT One Vanderbilt. La entrada cuesta alrededor de 40 dólares (si van en grupo, es un gasto enorme. Nosotros lo recibimos como regalo, así que chochos, pero sepan que va a ocupar esta parte del presupuesto).
Esta atracción, que inauguró allá por 2020, te pone la piel de gallina. En cuanto a ventajas, las vistas son realmente impresionantes, si lo visitan de noche, como nosotros, van a poder observar la ciudad completamente iluminada. Y hasta tiene piso de vidrio, lo que hace parecer que estás en el aire. Esa parte me dio mucho miedo, Gas estaba en un cumple. Desventajas, tiene algunas cosas innecesarias para nuestro gusto, un par de salas que no le vimos el sentido, es como si hubiesen querido agregar algo más a la experiencia, pero bueno, en nuestro caso no tienen nada de especial. Y otra desventaja, por lo menos en la época que fuimos nosotros, es que había muchísima gente y muchos controles de seguridad. Creo que estuvimos más haciendo colas que disfrutando del lugar.
Este fue el que visitamos nosotros y a pesar del costo, lo recomendamos totalmente. Eso sí, aquellos con miedo a las alturas, absténganse. Está lleno de miradores (Empire State Building, Top of the Rock, One World Observatory, etc.), así que hagan sus investigaciones y elijan según sus gustos y presupuesto, porque tal vez si piensas hacer varias de las atracciones principales, puede que les convenga sacar alguno de los citypass (The New York pass, Go city: New York explorer pass, New York city pass).
OTROS
Vamos a dejarles cosas que creemos que son fundamentales de hacer o visitar, pero que no entraban en ninguna de las categorías anteriores. Estas son:
David Geffen Hall: este edificio iluminado en la noche es realmente digno de admirar. Es la sede de la filarmónica de Nueva York, así que ya saben los amantes de la música, tal vez es buena idea planear una visita.
Biblioteca Pública de Nueva York: de las más grandes del mundo y de acceso gratuito. Merece al menos un vistazo a su exterior. Para visitarla, chequear su página web y los horarios de apertura y cierre.
St. Patrick Cathedral (Catedral de San Patricio o Catedral de Nueva York): es una de las catedrales católicas más grandes y reconocidas de los Estados Unidos. Se merece aunque sea una pequeña visita.
Cathedral of St. John the Divine: en nuestra visita a Harlem decidimos caminar de vuelta hacia el lado de Central Park y nos encontramos con esta catedral y a su coro practicando. Sin dudas, una experiencia hermosa.
Grand Central Terminal: nuestra favorita por lejos. De día, de noche, con gente, vacía, este lugar es impresionante. Si no tienen la posibilidad de usarla como punto de partida o llegada, al menos visiten la estación solo por puro placer, para alegrarse la vista y sentirse al menos por un ratito parte de alguna serie/película.
Empire State Building: jamás entramos, pero aunque sea hay que pasar por afuera, ya que es uno de los edificios más importantes de la ciudad y en su momento también fue el más alto. Hoy en día recibe a miles de visitantes y es también un icono, por lo cual seguramente lo vieron por la tele.
The High Line: de nuestros paseos preferidos. Tuvimos la suerte de visitarlo en primavera y en invierno. Esta última época no es la mejor para hacerlo, ya que en su mayoría las plantas están peladas. Sin embargo, el paseo merece la pena, ya que las vistas a la ciudad, los imponentes edificios y principalmente su historia, son dignos de admirar. Y hacia el final del recorrido, nuestra próxima recomendación, el punto que sigue.
The Vessel y Hudson Yards Mall: este lugar, que visitamos en nuestra vuelta a la ciudad, nos dejó sin palabras. Sobre todo en época navideña, ya les contaremos en otro párrafo. Igualmente, no importa la fecha, lo importante es que vayan, ya que Hudson Yards, el área donde se encuentra The Vessel, es uno de los proyectos de desarrollo urbano más grandes en la historia de los Estados Unidos. Además en esa zona, se encuentra otra de las atracciones más populares: el mirador Edge, que es la plataforma de observación al aire libre más alta del hemisferio occidental.
Little Island y el Pier 57: del mismo estudio de arquitectura detrás de The Vessel en Hudson Yards, esta pequeña isla es un oasis en el medio del río Hudson. Ahí pegadito, se encuentra el Pier 57, el cual visitamos de pura suerte y nos encantó. Con mucha variedad de lugares para comer y relajarse. Al igual que la pequeña isla, no dejó de llamar nuestra atención, la capacidad que tienen de crear espacios únicos a partir de cosas tan simples.
Parques y plazas: somos muy fanáticos del verde y de estar en contacto con la naturaleza y gracias a Dios en esta ciudad, hay miles de espacios así. Les dejamos algunos nombres, ustedes hagan un recorrido y elijan el que más les guste. Algunos de nuestros favoritos: Bryant Park, Madison Square Park, Union Square, Prospect Park, Battery Park y por supuesto en el primer puesto: Central Park.
Este último tiene tanto para ofrecer y es tan diferente dependiendo de la época que lo visiten, que seguramente cada vez que lo hagan, van a encontrar algo nuevo. Esta última vuelta, optamos por hacer un tour gratuito en donde nos contaron un poco sobre la historia del parque y nos pareció espectacular. Creo que podemos armar un post entero de este lugar y seguramente lo hagamos en algún momento, pero les juramos que les va a encantar. Cuando el clima está lindo se llena de gente bailando, tocando música, corriendo carreras de barquitos, haciendo deportes, paseando sus mascotas y hasta de picnic en “The Great Lawn”. Imperdible, la visita a Strawberry Fields, en homenaje a John Lennon.
En otoño dicen que los colores de los árboles son soñados y en invierno, se viste de Navidad. Háganse el favor y dedíquenle tiempo, por algo es conocido como uno de los mejores parques del mundo entero.
Deportes: ir a ver un recital o algún partido, ya sea de basket, béisbol o como hicimos nosotros, de hockey sobre hielo. Fue increíblemente divertido. Ni idea teníamos de las reglas, pero la pasamos espectacular.
Dos ESENCIALES, CON MAYÚSCULA: Times Square y Rockefeller Center. Si no visitan estos lugares, no estuvieron en la Gran Manzana. De día, de noche, con y sin gente, sea la época del año que sea, te sentís 100% parte de esta ciudad y hasta les diría que han sido lugares en donde derramamos alguna que otra lágrima, de felicidad por supuesto.
Escribir sobre esto es algo muy difícil, a decir verdad, porque como les decíamos más arriba, depende de gustos, dinero con el que cuenten, tiempo, si viajan solos, en pareja o en familia, y tantas otras cosas. Pero les vamos a dejar acá abajo lo que nosotros hicimos, mezclando ambas visitas. Algunos lugares los amamos tanto, que los visitamos varias veces, de día y de noche.
Lo que hacemos nosotros es marcar en Google Maps, con distintos íconos dependiendo de lo que sea (parque, restaurante, mercado, etc.) y luego armamos los recorridos teniendo en cuenta la cercanía entre ellos. Siempre chequeen horarios de apertura y cierre, ya veo que viajan por horas, llegan y está cerrado. También, fíjense de que están entrando al lugar correcto. Nos pasó de ir a comer ramen y nos metimos en el lugar equivocado. Menos mal que salimos antes de pedir, porque era carísimo!!
Recomendaciones según EMXD
Mercados: Si nos conocen hace rato, sabrán que somos fanáticos de los mercados, en todo sentido. Especialmente en el área gastronómica, si te dan de probar. Hay que reconocer que muchas veces no son los lugares más económicos para comprar, pero es sin dudas el sitio correcto en el caso de que estén buscando llevarse algo original. Si sus compras van a ser verduras o frutas, muchas veces estas son orgánicas, así como la miel y las mermeladas. Está bueno que si pueden, apoyen a los pequeños emprendedores, que suelen hacer un esfuerzo económico grandísimo, para poner un stand ahí. Hay muchos para elegir, pero los que más nos gustan son: Union Square, Dekalb Market Hall, Canal Street Market y de nuestros favoritos, el Chelsea Market (prestar atención si viajan en época navideña, la decoración es preciosa y es buen lugar para hacer sus compras). Y ya que estamos hablando de mercados, les pedimos que por favor visiten Eataly, no es de lo más barato para comprar o para comer, pero les juramos que es alucinante, especialmente para los amantes de la cocina como yo. Por favor, chequeen siempre horarios y días de apertura antes de visitar.
Barrios favoritos:
- East Village: Este barrio, donde nos hospedamos en nuestra primera visita, es todo lo que ven en una peli. Los edificios coloridos y sus escaleras al exterior, los parques y la gran variedad de cafés y restaurantes en cada cuadra. Pero sin dudas lo que hace especial a esta parte de New York son sus tiendas vintage de ropa, muebles y hasta música.
- Greenwich Village: El ambiente bohemio, la historia y la diversidad de este barrio arbolado lo convierten en un must. No se olviden de pasar por el Washington Square Park y sacarse una foto en sus dos cosas más emblemáticas, el arco y la fuente.
- Tribeca: Combina historia, cultura, arte y gastronomía en el corazón de la ciudad de Nueva York. Su nombre es una abreviatura de «Triangle Below Canal Street». Se puede estar horas admirando la arquitectura histórica de los edificios industriales convertidos en lofts de lujo, galerías de arte y restaurantes elegantes.
- SoHo: Nos encanta porque todos los nombres de los barrios tienen un significado. En este caso, significa «South of Houston Street». Y un imperdible de este barrio es la arquitectura Cast-Iron y sus hermosos edificios de hierro fundido, que datan del siglo XIX. Estos edificios tienen fachadas ornamentadas de hierro fundido y son una característica distintiva del paisaje urbano de SoHo. Hoy en día hay tiendas de marcas reconocidas internacionalmente y es elegido por varios artistas, es por eso que los precios de los alquileres se han ido por las nubes.
- Little Italy: Si están extrañando un poquito este país, cosa que nos pasa seguido a nosotros, una buena visita a este barrio les va a devolver un poquito de alegría y la sensación de estar aunque sea un ratito en el paraíso de la gastronomía. Porque como siempre decimos, para nosotros Italia será por siempre el número 1 en nuestra lista, si de comida hablamos.
- Nolita: Es un barrio chico con un ambiente encantador y una gran variedad de tiendas, restaurantes y arte. Es un destino popular para los amantes de la moda, la gastronomía y la cultura.
- Chinatown: De nuestros favoritos forever and ever, al cual volvemos una y otra vez. Para hacer compras, pero esencialmente para comer, admirar el movimiento en sus mercados y porque si estás buscando algo bien típico, una visita a Columbus Park puede regalarte locales cantando, haciendo tai chi o jugando juegos de mesa, mientras discuten en algún idioma que no logramos entender.
- Upper/Lower, East/West Side: Estos barrios sí o sí se merecen un poco de su tiempo y ahora les vamos a dejar una pequeña descripción para que sepan por qué.
- Upper East Side: Es conocido por ser uno de los barrios residenciales más exclusivos de la ciudad. Repleto de departamentos top, mansiones históricas, galerías de arte y museos como el Metropolitan Museum of Art y el Museo Guggenheim. También es lugar de tiendas de alta gama en Madison Avenue y el famoso barrio de la serie Gossip Girl, para los fanáticos aquí presentes.
- Upper West Side: Es conocido por su ambiente residencial y cultural. Es hogar de edificios preguerra, parques arbolados, instituciones como el Lincoln Center y el Museo Americano de Historia Natural, así como una gran variedad de restaurantes y cafés.
- Lower East Side: Anteriormente un barrio de inmigrantes, ahora es un centro de vida nocturna, con gran variedad de bares, clubes y restaurantes. También es conocido por sus galerías de arte contemporáneo y tiendas vintage.
- Lower West Side (o West Village): Área conocida por sus calles adoquinadas, arquitectura histórica, tiendas de moda y bares modernos. Es un lugar popular para pasear, disfrutar de la comida y explorar.
Otros barrios que para nosotros merecen una visita:
Brooklyn, Williamsburg, El Bronx, Queens y Harlem son barrios que no pueden perderse. Nosotros los hicimos todos por nuestra cuenta porque saben que viajamos lento, sin mucho plan, pero mucha gente decide visitar estos barrios haciendo tours, sobre todo si tienen poco tiempo.
Acá les dejamos el enlace para que averigüen por sus tours (tengan en cuenta de sacarlos con anticipación, sobre todo si van en una época que puede haber mucha gente).
Harlem y una misa gospel
Les diríamos que es algo que no pueden perderse. Lejos de ser una misa tradicional, esto es tremendo show. Buscando y buscando por internet y siguiendo un poco la música, llegamos a la que fue la mejor misa de nuestras vidas. Apenas entramos, ya nos sentimos bienvenidos por sus integrantes que no paraban de alzar la voz entre gritos y cantos y a nosotros solo se nos dibujaban sonrisas. Al final de la misa, todos vinieron a abrazarnos y agradecernos por haber estado ahí y participar de lo que para ellos es uno de los días más importantes de la semana. Hoy en día se ha vuelto algo bastante turístico y hay hasta lugares que cobran entrada. Nosotros les recomendamos que traten de buscar algo bien local y así vivir la experiencia de forma completa. Cuanto más grande sea, más masiva, más turística, menos real.
Queens y el verdadero Chinatown
Si son fanáticos como nosotros de los barrios chinos y quieren una experiencia auténtica, les recomendamos que visiten este barrio. Para ese entonces nosotros todavía no habíamos viajado nunca a Asia y fue como estar en otro mundo. Todos hablando en idiomas que ni entendíamos, frutas que jamás habíamos visto en nuestras vidas y carteles que Dios sabría que decían. Fue realmente increíble. Además, hay cosas a muy buen precio, así que aprovechamos para comprar una valija de mano (que como anécdota les contamos, esa misma valija se rompió viajando en New York en nuestra segunda visita, así que fue ahí también que la reemplazamos). Así que ya saben, si están pensando en comprar cosas, este es un buen lugar.
Queens además es conocido por ser uno de los lugares más diversos del mundo. Pueden encontrarse con personas de origen asiático, latino, europeo, africano y de muchos otros lugares. Si están buscando comida asiática, pasen por Flushing; cocina griega en Astoria; y cocina caribeña en Jamaica. Nosotros también visitamos el USTA Billie Jean King National Tennis Center en Flushing Meadows, sede del Abierto de Estados Unidos de tenis.
Brooklyn y el imperdible Williamsburg con su barrio judío
En nuestra primera visita tuvimos la suerte de encontrarnos con esta gran comunidad por sorpresa y quedamos alucinados. Y al igual que nos pasó en nuestra visita por Queens, llegar a este barrio fue un shock cultural enorme y parece que uno retrocede en el tiempo varios años. Es que su gente todavía camina hablando con celulares de tapita y hasta tienen el tan famoso Nokia 1100. Y no solo es la tecnología lo que llama la atención, sino su manera de vestirse, moverse, comunicarse. Básicamente, todo.
Fue por eso que en nuestra vuelta a la ciudad y al estar hospedados nada más y nada menos que en Brooklyn, los íbamos a volver a cruzar sin duda alguna. Ya en nuestra misma cuadra, los veíamos día a día, sin embargo, al igual que la vez anterior, parece que ellos viven en su mini mundo y nosotros pasamos desapercibidos.
¿Qué es lo que te vas a encontrar?
Principalmente hombres por un lado, mujeres por el otro. Hombres con vestimenta típica color negra, sombreros y los famosos rulos en el frente, ya sean adultos o niños. Por el otro lado, mujeres con su ropa oscura, pollera, zapatos y peluca. También con sombreros o pañuelos, empujando un carrito de bebés o acompañadas de varios niños. Puede que también sean las mismas niñas que llevan a sus hermanitos. Igualmente, ellas empiezan a tener niños a una edad muy temprana, por lo cual muchas veces puede que en vez de la hermanita, sea su madre. También van a notar que todos los famosos autobuses color amarillo que ven en las pelis, están escritos en su idioma, al igual que los carteles de las tiendas y colegios. Si tienen suerte y visitan el barrio en diferentes días de la semana, van a ver que su vestimenta suele cambiar. Sea como sea, si pueden, vayan, por supuesto siempre respetando su espacio y tradiciones. Que a nosotros nos llame la atención cómo ellos viven, no significa que sean un entretenimiento, así que siempre primero el respeto.
Además de su comunidad judía, podemos confirmar que este barrio pasó a estar dentro de nuestros favoritos. Toda la zona cercana al Domino Park es realmente increíble, llena de bares, restaurantes, tiendas de diseño y antigüedades. De hecho, se ha vuelto tan popular, que los alquileres han subido considerablemente. No se pierdan de acercarse al Domino Sugar Park y su antigua refinería remodelada con oficinas y viviendas.
Por otro lado, y también en el barrio de Brooklyn, está por supuesto el barrio de Dumbo y su famosa foto con el puente de Manhattan, Brooklyn Heights Promenade y su peatonal con increíbles vistas a Manhattan. Y por último, el más importante de todos, el Puente de Brooklyn, que debemos admitir, cruzamos reiteradas veces.
Distrito financiero
No sé si es de los más lindos, por lo menos para nuestro gusto. Muchos edificios altos y gente que entra y sale de trabajar, o entra y sale de alguna estación. Sin embargo, hay varios imperdibles que están por ahí, por lo cual un rato deberían dedicarle. Es allí donde pasó la tan inolvidable caída de las torres gemelas y donde hoy se encuentran los dos piletones y el museo recordando a sus víctimas. A este último, nosotros no fuimos, ya que muchos dijeron que era demasiado fuerte. La verdad, ya el estar parados en ese lugar genera una mezcla de sensaciones enorme. Lo visitamos dos veces y nos volvió a pasar lo mismo.
También ahí al lado está el famoso One World Trade Center, el edificio más alto de occidente y el 7mo más alto de todo el mundo. Este cuenta con un observatorio con las vistas panorámicas más altas de la ciudad.
Otra de las cosas típicas que ver y hacer ahí es tocarle las bolas al toro (dicen que si las tocas, volves; yo las toqué y volví, y las volví a tocar, así que se viene una tercera, tal vez). Junto con el toro, estaba la estatua de la niña intrépida, que fue puesta en otro lugar y que simboliza la lucha por la igualdad de género.
Por esa zona también recomendamos visitar una de nuestras estaciones favoritas por mil y una razones. El Oculus, al que nosotros llamamos el bicho, es una mezcla entre shopping y estación de transporte, que sin dudas va a llamar su atención. Puede que les guste o no, puede que desentone entre sus edificios de alrededor, pero esta estación tan polémica desde sus inicios, es hoy en día un icono de la ciudad.
Si el clima acompaña, agregaríamos una visita al Battery Park. Con unos mates en la mano, visitamos este parque público ubicado en el extremo sur de Manhattan. Es un lugar emblemático con impresionantes vistas al río Hudson, a la Estatua de la Libertad y a Ellis Island.
Y por último, dos datazos, ¡pero datazos!:
Primero el gratuito, el ferry a Staten Island. Este servicio opera cada 15/20/30 minutos y tarda 25 en llegar a destino. Las ventajas de este servicio son las vistas gratuitas a la estatua de la libertad (no tan de cerca) y de la ciudad de Nueva York. Nos parece un planazo si su presupuesto es ajustado.
Para el final, dejamos una de nuestras excursiones favoritas que hicimos esta última vez y que comprende un barco y un teleférico y cuesta solo 7 dólares. Desde el Pier Número 11, compran un boleto con destino a Roosevelt Island, el cual cuesta unos 4 dólares. Luego de viajar por 40 minutos con unas vistas preciosas a la ciudad, llegan a la isla, a este oasis en medio de tanto caos. Nosotros caminamos un rato tomando unos mates y comiendo unos bizcochos que nos pedimos en Pampa y una vez que las luces de la ciudad se encendieron, emprendimos la vuelta en teleférico. El mismo se paga simplemente con la tarjeta de transporte o de débito que hayan usado hasta ese momento y cuesta lo mismo que un boleto normal. Tener en cuenta que dependiendo de la época y el horario, puede que haya mucha gente esperando, así que sean pacientes. Nosotros dejamos ir al primero que llegó porque estaba repleto y queríamos viajar en el frente, así que si no están apurados, esperen para tener mejores vistas.
Miradores
Algo que no pueden perderse de hacer en esta ciudad es visitar alguno de los miles de miradores que existen. Sin dudas, la mejor opción sería tomar un trago en un rooftop y desde allí admirar la ciudad, mientras se encienden las luces. Eso hicimos nosotros en nuestra primera visita, pero lamentamos decirles que ese lugar increíble, que estaba frente al Rockefeller Center, no existe más. En ese entonces, en vez de pagar la entrada a un rascacielos, pagamos un trago y tuvimos las mejores vistas que uno puede imaginar.
Hoy ese bar no está más, aparece cerrado temporalmente en Google Maps, pero en nuestra vuelta visitamos el que hoy día es uno de los miradores más imponentes de toda la ciudad. A decir verdad, el solo hecho de esperar el ascensor ya es toda una aventura.
Estamos hablando del SUMMIT One Vanderbilt. La entrada cuesta alrededor de 40 dólares (si van en grupo, es un gasto enorme. Nosotros lo recibimos como regalo, así que chochos, pero sepan que va a ocupar esta parte del presupuesto).
Esta atracción, que inauguró allá por 2020, te pone la piel de gallina. En cuanto a ventajas, las vistas son realmente impresionantes, si lo visitan de noche, como nosotros, van a poder observar la ciudad completamente iluminada. Y hasta tiene piso de vidrio, lo que hace parecer que estás en el aire. Esa parte me dio mucho miedo, Gas estaba en un cumple.
Desventajas, tiene algunas cosas innecesarias para nuestro gusto, un par de salas que no le vimos el sentido, es como si hubiesen querido agregar algo más a la experiencia, pero bueno, en nuestro caso no tienen nada de especial. Y otra desventaja, por lo menos en la época que fuimos nosotros, es que había muchísima gente y muchos controles de seguridad. Creo que estuvimos más haciendo colas que disfrutando del lugar.
Este fue el que visitamos nosotros y a pesar del costo, lo recomendamos totalmente. Eso sí, aquellos con miedo a las alturas, absténganse. Está lleno de miradores (Empire State Building, Top of the Rock, One World Observatory, etc.), así que hagan sus investigaciones y elijan según sus gustos y presupuesto, porque tal vez si piensas hacer varias de las atracciones principales, puede que les convenga sacar alguno de los citypass (The New York pass, Go city: New York explorer pass, New York city pass).
OTROS
Vamos a dejarles cosas que creemos que son fundamentales de hacer o visitar, pero que no entraban en ninguna de las categorías anteriores. Estas son:
David Geffen Hall: este edificio iluminado en la noche es realmente digno de admirar. Es la sede de la filarmónica de Nueva York, así que ya saben los amantes de la música, tal vez es buena idea planear una visita.
Biblioteca Pública de Nueva York: de las más grandes del mundo y de acceso gratuito. Merece al menos un vistazo a su exterior. Para visitarla, chequear su página web y los horarios de apertura y cierre.
St. Patrick Cathedral (Catedral de San Patricio o Catedral de Nueva York): es una de las catedrales católicas más grandes y reconocidas de los Estados Unidos. Se merece aunque sea una pequeña visita.
Cathedral of St. John the Divine: en nuestra visita a Harlem decidimos caminar de vuelta hacia el lado de Central Park y nos encontramos con esta catedral y a su coro practicando. Sin dudas, una experiencia hermosa.
Grand Central Terminal: nuestra favorita por lejos. De día, de noche, con gente, vacía, este lugar es impresionante. Si no tienen la posibilidad de usarla como punto de partida o llegada, al menos visiten la estación solo por puro placer, para alegrarse la vista y sentirse al menos por un ratito parte de alguna serie/película.
Empire State Building: jamás entramos, pero aunque sea hay que pasar por afuera, ya que es uno de los edificios más importantes de la ciudad y en su momento también fue el más alto. Hoy en día recibe a miles de visitantes y es también un icono, por lo cual seguramente lo vieron por la tele.
The High Line: de nuestros paseos preferidos. Tuvimos la suerte de visitarlo en primavera y en invierno. Esta última época no es la mejor para hacerlo, ya que en su mayoría las plantas están peladas. Sin embargo, el paseo merece la pena, ya que las vistas a la ciudad, los imponentes edificios y principalmente su historia, son dignos de admirar. Y hacia el final del recorrido, nuestra próxima recomendación, el punto que sigue.
The Vessel y Hudson Yards Mall: este lugar, que visitamos en nuestra vuelta a la ciudad, nos dejó sin palabras. Sobre todo en época navideña, ya les contaremos en otro párrafo. Igualmente, no importa la fecha, lo importante es que vayan, ya que Hudson Yards, el área donde se encuentra The Vessel, es uno de los proyectos de desarrollo urbano más grandes en la historia de los Estados Unidos. Además en esa zona, se encuentra otra de las atracciones más populares: el mirador Edge, que es la plataforma de observación al aire libre más alta del hemisferio occidental.
Little Island y el Pier 57: del mismo estudio de arquitectura detrás de The Vessel en Hudson Yards, esta pequeña isla es un oasis en el medio del río Hudson. Ahí pegadito, se encuentra el Pier 57, el cual visitamos de pura suerte y nos encantó. Con mucha variedad de lugares para comer y relajarse. Al igual que la pequeña isla, no dejó de llamar nuestra atención, la capacidad que tienen de crear espacios únicos a partir de cosas tan simples.
Parques y plazas: somos muy fanáticos del verde y de estar en contacto con la naturaleza y gracias a Dios en esta ciudad, hay miles de espacios así. Les dejamos algunos nombres, ustedes hagan un recorrido y elijan el que más les guste. Algunos de nuestros favoritos: Bryant Park, Madison Square Park, Union Square, Prospect Park, Battery Park y por supuesto en el primer puesto: Central Park.
Este último tiene tanto para ofrecer y es tan diferente dependiendo de la época que lo visiten, que seguramente cada vez que lo hagan, van a encontrar algo nuevo. Esta última vuelta, optamos por hacer un tour gratuito en donde nos contaron un poco sobre la historia del parque y nos pareció espectacular. Creo que podemos armar un post entero de este lugar y seguramente lo hagamos en algún momento, pero les juramos que les va a encantar. Cuando el clima está lindo se llena de gente bailando, tocando música, corriendo carreras de barquitos, haciendo deportes, paseando sus mascotas y hasta de picnic en “The Great Lawn”. Imperdible, la visita a Strawberry Fields, en homenaje a John Lennon.
En otoño dicen que los colores de los árboles son soñados y en invierno, se viste de Navidad. Háganse el favor y dedíquenle tiempo, por algo es conocido como uno de los mejores parques del mundo entero.
Deportes: ir a ver un recital o algún partido, ya sea de basket, béisbol o como hicimos nosotros, de hockey sobre hielo. Fue increíblemente divertido. Ni idea teníamos de las reglas, pero la pasamos espectacular.
Dos ESENCIALES, CON MAYÚSCULA: Times Square y Rockefeller Center. Si no visitan estos lugares, no estuvieron en la Gran Manzana. De día, de noche, con y sin gente, sea la época del año que sea, te sentís 100% parte de esta ciudad y hasta les diría que han sido lugares en donde derramamos alguna que otra lágrima, de felicidad por supuesto.